Normalmente, las asociaciones o federaciones que persiguen intereses generales tienen una utilidad pública, puesto que su finalidad suele ir más allá del beneficio exclusivo de sus miembros. Pero la condición de utilidad pública está regulada por ley y es necesario que la administración la reconozca, previo cumplimiento de una serie de requisitos. Las federaciones y asociaciones que lo obtienen, además de tener un reconocimiento social por la labor realizada, pueden acceder al mismo régimen fiscal especial del que gozan las fundaciones.
El próximo domingo, si queremos votar pero el horario de los colegios electorales coincide con nuestra jornada laboral, tenemos derecho a disfrutar de un permiso retribuido y no recuperable para poder ejercer el derecho de voto y participación
"Frente a esta amenaza real, frente al rugido de la barbarie fascista, nos toca a nosotros, el pueblo, la clase trabajadora, movilizarnos en defensa de todo lo conseguido con mucho esfuerzo y penurias de todo tipo"
Con la idea de encarar de forma conjunta los retos que existen dentro del movimiento cooperativo para los próximos años (ambientales, sociales y económicos) se ha organizado desde la Coonfederación de cooperativas de Cataluña (Coopcat) la primera edición de la Universidad de Verano del Cooperativismo (UESCOOP).
Las cifras lo dicen todo. En sólo un año y poco de su puesta en funcionamiento, Bloc Cooperatiu gestiona ya unos sesenta pisos de alquiler para las socias que forman parte de esta cooperativa dedicada al alquiler justo y accesible en la ciudad de Mataró. Una iniciativa única en el ámbito de la vivienda cooperativa.
Coorganizado por la Confederación de Cooperativas de Cataluña (CoopCat) y la Sección de Derecho Cooperativo y de la Economía Social del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB), el Café Cooperativo es un monográfico que bimensualmente difunde conocimiento sobre un modelo cooperativo entre abogados y abogadas.
Cada año, el 25 de noviembre llega para recordarnos lo que ya es una lacra: la violencia machista hacia las mujeres, por el mero hecho de ser mujeres. Pero hablemos de violencias en plural, porque son las físicas y sexuales pero también las institucionales, las del ámbito laboral, médico o familiar. Violencias que en conjunto conforman un marco estructural lleno de realidades desgarradoras que atentan contra la dignidad de ser mujer.
Hace 4 años, y siguiendo la estela del eco mundial alcanzado por el movimiento 'Me Too' de denuncia del acoso sexual, se celebró por primera vez la huelga feminista coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Una innovadora sentencia condena al Servicio Público de Empleo (SEPE) a abonar la prestación por desempleo por ERTE por fuerza mayor por la covid-19 a un trabajador por cuenta ajena a quien se le que se le había denegado por estar a la vez incluido dentro del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).
Como cada año, el 25 de noviembre la comunidad internacional celebra el Día para la eliminación de la violencia hacia las mujeres por el mero hecho de serlo. Una fecha muy concreta que sirve para advertir que todavía son necesarios recursos, voluntades y educación que permitan un trabajo sistémico, estructural y cotidiano y para decir de una vez por todas «ni una menos». Conscientes de que es necesario luchar contra todas las formas de violencia machista, no sólo la física sino en sus múltiples formas de desigualdad que suponen cuestionar desde la raíz la condición de la mujer como sujeto de idénticos derechos y dignidad que los hombres.